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sábado, 12 de noviembre de 2011

Ya estamos lanzados. Ahora toca plantar Lechuga de invierno.

En este artículo vamos a explicar como plantar una  hortaliza completamente diferentes dela primera. Me decidí por la Lechuga de invierno por dos motivos.
1.       Las semillas son completamente distintas que las del ajo. Son semillas pequeñas y se plantan a distinta temperatura entre otras cosas
2.       Sus cultivos se alternan con los del ajo en una misma maceta.
El segundo concepto da para otra entrada un poco más adelante en donde explicaré la alternancias de cultivos en una misma tierra.

El nombre científico de esta hortaliza es Lactuca sativa. El origen de la lechuga se cree que es de la India, aunque los expertos no se ponen de acuerdo. Es una planta anual y autógama y hay dos tipos principales o grupos de lechugas: uno de hoja suelta y otro formando cogollos (acogolladas o arrepolladas).
En general la lechuga aporta a nuestro organismo fibra en pequeñas cantidades, carbohidratos, pocas proteínas y una mínima cantidad de grasa pero es muy rica en vitamina A y en potasio.
Empecemos. Preparar macetas de 20 cm. de diámetro o lado ( marco de plantación 20 x30 cm. en macetas grandes) con turba a poder ser abonadas con un abono rico en nitrógeno y con un PH entre 6,5 y 7,5, PH básico o alcalino.
Utilizaremos semillas nuevas. La semilla de la lechuga es muy delicada y se aconseja comprar en cada temporada, utilizar en cada plantada las necesarias y luego guardarlas muy bien cerradas en la nevera. No aguantan más que 5 meses en la nevera.
Cogemos unas semillas y las hidratamos en un paño mojado o papel de cocina durante un par de horas.
 Plantamos las semillas, dos o tres en cada posición, a una profundidad de un centímetro, presionamos la tierra de alrededor y humedecemos.
Normalmente se recomienda cubrir los tiestos con un plástico a modo de invernadero, con buena aireación, hasta tres semanas después de la germinación.
El riego mínimo es de dos veces a la semana
Limpiar las macetas de hierbas malas.
En las próximas entradas las explicaciones serán más técnicas y con un formato mas parecido a una ficha, ya que prácticamente todas las hortalizas siguen el mismos pasos.

Suerte

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nuestra primera siembra. EL AJO.


Llegó la hora de empezar a aplicar los conceptos que vimos y tratamos en las anteriores entradas. Dentro de las opciones que tenemos para plantar en esta época empezaremos con un clásico, el ajo. Es sencillo y fácil de que lleguemos a buen puerto con este cultivo. Os prometo que el siguiente cultivo será más atractivo. Empezamos con esta hortaliza porque es la más común y le gusta a casi toda la familia. Las cantidades de plantas que vamos a cultivar están  pensadas para dos personas.
El  nombre científico es Allium Sativum L.  Es una planta muy resistente y necesita muy poca agua. La siembra es directa y se hace en cuatro veces de Octubre a Enero. La semilla  o bulbillo es grande y la profundidad de siembra es de 2,5 a 3 cm. El tiempo de germinación es de 10 a 15 días. Si tienes una maceta grande deciros que la distancia entre plantas o marco es de 20 cm. ( 20x20). Si son macetas individuales estas deben tener entre 18  a 20 cm de diámetro o de lado. La cantidad de semillas que vamos a plantar es de 12 semillas plantadas en tres veces de noviembre a enero.
A estas alturas deciros que yo siempre me referiré a macetas individuales.
Después de preparar una maceta como hemos indicado en las  entradas anteriores echaremos una pequeña cantidad de abono. Si utilizamos abonos orgánicos maduros debes incorporarlos a la turba unos 8 días antes de sembrar. Para mí son los mejores.  Nunca pondré marcas comerciales en el blog. Os la facilitaré individualmente y en mensajes privados. Durante el tiempo vegetativo es conveniente añadirle abono nitrogenado en dos veces. Al final de este ciclo también se le puede incorporar abono fosfórico para favorecer la conservación del producto.
Recomiendo, en esta primera plantada, que compréis ajos para cultivar en cualquier vivero o tienda especializada. Como sabéis hay dos tipos de ajos,  Blancos y rojos. Separar  4 bulbillos, dientes, y ponerlos  a remojo con agua de 8 a 12 horas. Esto ayudará a que la planta germine con menos esfuerzos.
Bueno, después de tener la maceta con nuestra turba preparada y bien hecho el drenaje, con ayuda de un palo, tenedor, cuchara  etc. haremos un agujero de unos 3 cm. de profundidad y del diámetro del bulbillo. Introduciremos el bulbillo, uno en cada maceta, y lo taparemos con turba.  Darle un pequeñísimo apretón a la tierra y humedecerlo. Esto es importante, la tierra tiene que estar húmeda no mojada. Dependiendo del lugar y el clima así lo tendremos que humedecer.  E l período de germinación es tan malo el exceso de agua, incluso peor, que la falta de agua. Para ver si está humedad  la mejor forma es con el tacto. Meter el dedo en la tierra y comprobarlo.
En estas primeras semanas es conveniente cubrir las macetas con un plástico a modo de invernadero. Cuando hayan  germinado que el plástico nunca toque la planta, que haya una distancia prudencial.
Dentro de ocho a quince días tendremos nuestros  primeros retoños o plántulas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

A PLANTAR. PRINCIPIOS BÁSICOS.

Vamos a empezar a plantar y aparte de elegir la hortaliza que vamos a cultivar es importante tener algunas cosas claras.
¿Cuántas Semillas planto en cada agujero o macetas individual? ¿Las pongo directamente del sobre en donde me la vendieron? ¿A qué profundidad?.
A la pregunta de cuantas semillas comentar que teóricamente por cada semilla sale una planta pero en la práctica no es así. Yo pongo tres o cuatro en cada agujero. Eso depende de la calidad de las semillas. El único problema es que algunas hortalizas como la lechuga, y si germina más de una planta, tengamos que hacer una escoja o aclarado para dejar una sola planta. Hay otras como las trepadoras, guisantes por ejemplo, que no importa que haya más de una planta.
Las semillas pueden sobrevivir muchos años hasta que encuentre las condiciones óptimas de humedad y temperatura para su germinación.  Las plantas de verano, tomatera por ejemplo, la temperatura está entre 19  y 25 grados centígrados. Las de primavera y otoño, lechugas o nabizas, la temperatura es un poco más fresca. Entre los 13  y 15 grados centígrados. Una recomendación que nos dan todos los manuales es hidratar las semillas antes de plantarlas. Poner las semillas que vamos a plantar dentro de un paño o papel de cocina mojado durante dos o tres horas, de esta forma ayudaremos a la semilla a germinar antes.
El tiempo de germinación, por regla general, es de una semana o menos si las condiciones de humedad y temperatura son las ideales. Hay algunas hortalizas como la zanahoria que son mucho más lenta y pueden tardar hasta tres semanas o un mes como el perejil.
Por cada semilla germinada saldrá una plántula o “plantita pequeña” para entendernos. Esta plántula tiene unas hojas embrionarias muy delicadas que se llaman cotiledones.  Normalmente en las hortalizas cada plántula tiene dos cotiledones. Mucho cuidado estos primeros días de vida de la plántula. Tenemos que vigilar que siempre tenga la turba húmeda no mojada  y que no tenga cambios bruscos de temperatura y, si vives en un clima continental, con las heladas nocturnas. Es muy aconsejable tapar las plántulas con un plástico a modo de invernadero.
Una de variables más importante en la siembra es la profundidad. Si sembramos demasiado profundo la planta tardará mucho en salir y le costará más.  Si sembramos superficialmente se secará la semilla y no germinará.
La norma general y que aparece en todos los manuales que he leído coinciden en que la profundidad óptima es entre una a dos veces el diámetro de la semilla. Una semilla grande como las de judías la profundidad está entre uno y dos cm. Las pequeñas como las de la lechuga la profundidad es entre 1 y 2 mm.

LA PRIMERA DECISIÓN ANTES DE PLANTAR. ¿SEMILLERO O SIEMBRA DIRECTA?


La primera decisión que tenemos que tomar antes de plantar es que plantamos y como. ¿Debemos plantar directamente la semilla en el tiesto o primero la germinamos  en recipientes más pequeños y luego trasplantamos?.  Esta pregunta es muy importante cuando el huerto es en tierra, pero nosotros vamos a cultivar en maceta y con sustratos comprados y no tierra de jardín. Hacer un semillero da muchas ventajas a la planta sobre las hierbas malas  en huertos normales, ya que tienen un tamaño considerable después de germinar. Si utilizamos una turba de calidad en vez de tierra de jardín este problema prácticamente lo eliminamos.
Realizar un semillero tiene dos ventajas importantes: Primera, que ya la hemos comentado, es que le damos ventaja a la hortaliza sobre las malas hierbas. Segundo es que reduce el tiempo de cultivo. También tiene inconvenientes. El más importante es que algunas plantas pueden tener problemas en el trasplante porque sus raíces son muy sensibles a los daños que inevitablemente producimos al trasplantarla. El segundo es que un semillero es muy delicado. Hay hortalizas que no se pueden hacer de semillero como zanahorias, rábanos etc.  porque es muy fácil que se dañen las raíces en el trasplante.
Resumiendo, como nosotros vamos a utilizar turba comprada  intentaremos plantar directamente desde semilla. Para entendernos nosotros vamos a hacer un semillero pero en tiestos grandes y sin trasplantar la hortaliza. También deciros que viveros comerciales te pueden vender el plantel, aunque es más caro, los resultados son garantizados.

Hay un producto en el mercado que cada vez se ve más que son los recipientes de Jyffi. Es un taco de turba que cuando lo hidratas se hincha y coge una forma cilíndrica. Tienen un agujero en donde ponemos las semillas y se plantan enteros cuando la planta ya germinó. Pero como nosotros vamos a utilizar turba en la maceta me no me parece necesario tener este gasto adicional.

martes, 8 de noviembre de 2011

LAS HERRAMIENTAS IMPRESCINDIBLES EN UNA CASA

En una casa siempre hay imprevistos y pequeños problemas de  electricidad, albañilería, carpintería, etc. Para estas situaciones es recomendable tener una caja de herramientas con la que podamos afrontar esos pequeños problemas. El tamaño de la caja y la cantidad de herramientas y variedad de estas dependerá de la capacidad y aptitud de las personas que las usen.
Decir que herramientas son imprescindibles es  muy difícil de precisar, ya que depende de la actividad que vayamos a realizar. A continuación describiré las herramientas con una utilidad común para varias actividades y que para mí son la base de cualquier caja de herramientas.
Martillo: de tamaño y peso mediano, para facilitar su manipulación.
Destornilladores: varios, de distintos tamaños y grosores, con punta plana y punta estrella (llamados “philips”); o bien, un solo destornillador, con varias cabezas que se pueden intercambiar según el uso. Además de los destornilladores manuales, los hay eléctricos, con batería aunque los destornilladores eléctricos son un complemento de los manuales, nunca los sustituyen.
Llaves: para pernos o tornillos que no pueden manejarse con destornillador; existen de distintos tamaños. También se puede reemplazar todo el conjunto por una llave inglesa de tamaño mediano; al poder graduar la apertura de sus puntas, es fácil manejar distintos tamaños de tornillos. Un juego de llaves allen es barato y  hoy en día es imprescindible y te sacará de muchos problemas.
Tenaza: útil para extraer clavos y cortar cables y alambres finos.
Alicate: Doblar y corta cables y alambres más gruesos que la tenaza, y hasta sirve para varillas de metal.
Pinzas de punta corta y punta fina: si bien ambas se usan para sostener o prensar, la primera suele tener una parte con filo, que funciona como tenaza; la segunda se usa para doblar alambres y manejar cables.
Cinta métrica: siempre útil cuando se necesita hacer alguna medición.
Cinta adhesiva: cinta aislante o cinta americana para aislar cables eléctricos, tapar o sujetar provisionalmente tubos, maderas etc.   
Cutter: para efectuar cortes de distintos materiales
Pegamentos: de contacto, rápido, de dos componentes, universal.
Taladro: con brocas de distinto grosor y adaptables a la superficie, sea madera, metal, mampostería, cerámicos.
Lógicamente para cada persona y actividad estas herramientas cambiarán, pero creo que estas son comunes para realizar cualquier tipo de arreglo en casa. Para cada problema que intentemos solucionar comentaremos las herramientas que nos van a hacer falta.

Un buen sustrato y un buen drenaje son fundamentales.



Uno de los aspectos más importantes para un huerto  en buen estado en macetas es un buen sustrato para que las plantas tengan el alimento suficiente, no acumulen agua sobrante en sus raíces y tengan una buena aireación. Para eso necesitamos buenos sustratos que lo venden en cualquier tienda especializada o hipermercado, mezclarle algo de arena y un buen drenaje, por ejemplo, en el fondo, pon unos trozos de tiestos rotos o unos chinos para que no se obstruya el agujero. Te aconsejan no utilizar tierra de jardín por que puede traer hongos, malas hierbas y normalmente contiene mucha arcilla y se compacta. Es mucho mejor utilizar una turba de calidad.
Mucha gente te aconsejará mezclar perlita, fibra de coco o corcho triturado mezclado con el sustrato para la aireación,  dar volumen y esponjosidad. Todos estos productos son muy buenos pero caros. Yo os aconsejo arena de rio gruesa sin tamizar o corcho blanco picado, lo puedes conseguir en obras y el corcho en los embalajes de cualquier aparato eléctrico que hayamos comprado . Lo ideal y correcto sería en partes iguales turba + fibra + perlita. Yo lo hago en turba + arena gruesa o corcho blanco en partes iguales
No olvides depositar en el fondo de la maceta o jardinera, sobre los agujeros, grava, arcilla expandida, trozos de cerámica rota, etc.; de esta forma no se atascarán los agujeros de drenaje.
Si tienes las macetas cerca de una ventana, pon una capa de gravilla sobre la tierra para que la lluvia no salpique los cristales.

Como último recordar que para nuestro huerto con de 20 cm. de profundidad podremos plantar prácticamente de todo e indicaremos la profundidad de tierra que necesitaremos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

MACETAS Y RECIPIENTES PARA PLANTAS.


Buenos días a todos.
Empezaremos este apartado por algo fundamental y básico para nuestro huerto en el balcón, Las macetas o recipientes para las plantas

El soporte de nuestras plantas pueden  ser recipientes de distintos materiales y de diferente forma. Cuanto mas grande menos veces los tendrás que regar por que acumulan mas agua.  Yo siempre recomiendo intentar buscar recipientes reciclados bien limpios como botes de pintura, tinas viejas, tarteras viejas de barro. Hay que tener en cuenta el material de los recipientes, como comentaremos más adelante, ya que tienen distintas propiedades.
Como es obvio y como normal general vamos a tratar con plantas y los recipientes que vamos a utilizar son los mismos o parecidos que los que utilizaríamos para plantas ornamentales por eso tendremos que seguir los mismos consejos y normas que utilizamos para nuestras plantas ornamentales de casa.
De las macetas que podemos comprar las dividiremos por su composición en dos tipos.
  • Barro, cerámica o terracota
  • Plásticas o metálicas

Las de otros materiales como vidrio, madera etc no las aconsejamos para este tipo cultivo ya que son mucho más caras y las únicas ventajas que nos pueden dar son estéticas.

Barro, cerámica o terracota
Los recipientes de barro sin cocer y la cerámica vidriada es vital que sean aislados con sacos de arpillera, plástico de burbujas, lonas, etc. para protegerlos de las heladas o bien, situarlos en sitios protegidos. Por debajo de los 0ºC los de barro se agrietan y pueden romperse. Las macetas de barro con grietas pequeñas, se pueden arreglar rodeándola con un alambre.


Plásticas o metálicas
Las macetas o jardineras de plástico o metálicas son baratas, fáciles de conservar, ligeras y movibles. Pero no es conveniente usarlas a pleno sol porque se recalientan mucho y podrían afectar a las raíces.


Como comentamos antes puede cumplir la función de tiesto prácticamente cualquier recipiente hecho en plástico, metal galvanizado, acero inoxidable, barro o cerámica. Es cuestión de echarle imaginación: cubos viejos, tubos, un bol de porcelana etc. Un detalle muy importante si reciclamos algún recipiente es hacerle uno o varios agujeros en el fondo para que la planta drene, que no se ahogue y se pudran las raíces.